sábado, 31 de octubre de 2015

Halloween

Hoy es un día marcado en los calendarios de mucha gente. La celebración de "Halloween" supone la emersión de los disfraces, las calabazas, los dulces, las historias sobre fantasmas, brujas, demonios... y todo aquello que representa una cara del miedo. Todos estos elementos resultan ingredientes indispensables de un plato a degustar por todos nosotros, en especial para los más pequeños (aunque no siempre es así), en una noche en la que la diversión cala en el ambiente de un modo deformado con las bromas de mal gusto y las gamberradas, disfrutando a través del miedo. También nos brinda la oportunidad de ser otro, ponernos en otra piel y hacer cosas que en otras circunstancias no haríamos. Una noche al año en la que "todo" se permite (y quizás sea por eso por lo que lo soportamos). Para aquellos creyentes en lo oculto, "Halloween" supone una noche en el que el velo que separa la vida de la muerte se desdibuja y se entremezcla, permitiendo que aquellos poderes sobrenaturales que residen en la Tierra actúen con más fuerza que nunca y, en aras de exprimir al máximo su potencial, se llevan a cabo rituales de lo más oscuros. Un día (quiero decir, una noche) en la que vivos, muertos y otros seres desconocidos coexisten y pueden pasar de un plano a otro con la mayor facilidad existente. No obstante, ¿de dónde proviene esta festividad?¿por qué se hacen las cosas que se hacen en esa noche?¿cuál es el sentido de las mismas?... sigue leyendo y lo descubrirás.

La festividad de "Halloween" tiene su origen en los Celtas, un pueblo guerrero que habitaba las zonas de Irlanda, Inglaterra, Escocia y Francia. Como otras culturas antiguas, disponían de un calendario, que era dividido en dos mitades: una luminosa y otra oscura.


Por un lado teníamos la primera de las mitades mencionadas, la de la luz, Beltane, y la otra, la oscura, la que nos interesa, Samhain. El Samhain celebraba el festival de la cosecha, muy ligado a la vida y la muerte, pues la presencia de cosecha significaba alimento y la vida y su ausencia, por el contrario, la muerte. Además, también suponía una transición, un paso de la mitad luminosa a la oscura, y por eso ya desde entonces se creía que vivos y muertos se mezclaban. Surgían apariciones de las sombras, en especial de un animal que hasta la actualidad está asociado con lo tenebroso, lo inquientante, el mal presagio: el murciélago. Dado que por aquel entonces no existía la electricidad y la única fuente de luz que había era la proveniente de las antorchas y hogueras, la aparición del murciélago alrededor de las mismas, debido a la gran cantidad de insectos que las rondaban atraídos por la luz (y una de sus fuentes de alimento), a la par que su condición de animal nocturno, causaba un gran temor entre los celtas. 

Más tarde, fue el cristianismo el siguiente en dar un empujón a esta festividad, adoptando (curiosamente, en lugar de suprimirlas, como cabría esperar) la mayoría de las costumbres paganas con el fin de favorecer la conversión. Una de ellas fue una festividad, el Lemuria, fechado el 13 de mayo como día de todos los santos ("All hallows day") para los romanos. Dado el gran éxito que tuvo, posteriormente se trasladó al día 1 de noviembre para restar fuerza al antiguo Samhain, su víspera, que, con el paso del tiempo, su denominación fue variando. La gente en un principio lo denominó "All hallows evening" (tarde de los santos) y evolucionó hasta "All Hallow even" para acortarse hasta llamarse "Halloween", que es como lo conocemos hoy día. Además, la Iglesia dio un paso más y puso otra festividad, la del 2 de noviembre, como día de todos los cristianos, convirtiéndose en el día de todos los difuntos, un día autorizado por los cristianos en honor a ellos. 

En la Edad Media, los cristianos solían rezar por estas fechas por aquellas almas que se encontraban en el Purgatorio, atrapadas. Existía la creencia de que un número suficiente de oraciones podía permitir que una de esas almas subiese al cielo. Fue entonces cuando los niños (especialmente los más desfavorecidos, los mendigos)  aprovecharon para recorrerse casa por casa pidiendo un dulce, los "pastelillos de alma" (ricos en pasas) a cambio de oraciones para aquellas almas (posible origen del actual "trick or treat?" o "truco o trato" de ahora).
Otra de las muchas preocupaciones de los cristianos eran las brujas, consideradas aliadas de Satán, que a veces sólo resultaban ser solitarias curanderas con remedios poco frecuentes. Fue entonces cuando, cualquier objeto cotidiano del que disponían estas mujeres o "brujas" se dotó de poderes o se relacionaba de forma directa con la magia negra: por un lado, su escoba, como medio de transporte; por otro, el sombrero en forma de pico, que resultaba una variación del sombrero de campo de la época que tenían prácticamente todas las mujeres; también el famoso caldero o "marmita", muy común también en el hogar de cualquiera para cocinar, y que se creía que se utilizaba para hacer todo tipo de pociones o brebajes; por último, el gato negro, asociado también con las brujas, debido a su condición de animal enigmático y relacionado, posteriormente, con la mala suerte y el mal augurio.

Otro de los elementos importantes, las máscaras, se empezaron a utilizar para ocultar la identidad de aquellos que en las fiestas sufrían los efectos de las grandes dosis de alcohol. En el siglo XVII, en Inglaterra, la gente se disfrazaba y se hacían pequeñas representaciones a cambio de comida. Además, también tuvo lugar en este siglo un ataque (más concretamente el día 5 de noviembre de 1605) a las Casas de Parlamento de Londres perpetuado por un hombre, Guido Fowkes, y sus cómplices, para asesinar al rey Jacobo I y al resto de lores de la cámara con dinamita. Su conspiración fracasó y fue arrestado y ejecutado públicamente. Según dicen, también despedazado y arrojado (sus restos) a la hoguera. Desde entonces en Londres se celebra "La noche de Guido Fowkes" o "Noche de las hogueras", que, por la proximidad con Halloween, podría haber tomado prestadas ciertas tradiciones.

"Noche de Guido Fawkes" o  "Noche de las Hogueras" en Londres
También estuvo muy presente en esta festividad por un tiempo la figura del Coco, una especie de fantasma amorfo que atemorizaba a los niños esperando bajo su cama, daba golpes en los cristales, se escondía en las casas tras la puerta para llevárselos...

Pero sin duda, si hay un elemento que más llama la atención de Halloween y que más lo caracteriza es la calabaza. Surge gracias a una historia, la de un hombre, Jack O' Lantern que era tan malvado que fue expulsado del infierno. El demonio, en un ataque de generosidad, le dio un ascua del infierno dentro de un nabo, para que viajase a través del mundo con esta pequeña lámpara. El pequeño nabo de la historia se fue dejando atrás para dar paso a la calabaza, cosechada por estas fechas, y fue así como, mezclando elementos anteriores, se las fue tallando y dando personalidad. El rostro de las "Jack O' Lantern" recuerda mucho a la muerte, a los esqueletos, a lo horripilante,... comenzando de esta manera a aunarse varios de los anteriores elementos.

Poco a poco la fiesta fue consolidándose, hasta el siglo XX, en el que las gamberradas que se hacían en un principio se tornaron en bromas destructivas (pastillas de jabón para que provocar descarrilamientos, incendios, rotura de puertas (algunas de lugares donde había ganado, para que se desperdigara), rotura de cristales con piedras u otros objetos...) hasta que en 1933 tuvo lugar el primer "Halloween Negro" de la historia. Ante tales actos vandálicos el gobierno tomó cartas en el asunto y, gracias a instituciones como las Iglesias y los colegios se empezaron a desarrollar actividades con el fin de satisfacer la sed de bromas de los más jóvenes y evitar este tipo de altercados. Pronto se empezaron a vender los primeros disfraces confeccionados y la televisión y la industria del cine comenzó a hacerse eco de ello. La primera, a través de series de televisión mientras que la segunda, a través de largometrajes como el famoso "La Noche de Halloween", que supuso un hito en género del terror de la época (y que llega hasta nuestros días) alimentando, en cierta manera, el miedo de esa noche y cambiando por completo el significado inicial de la máscara (comentado más arriba).  Los niños, que al principio se disfrazaban de todo tipo de personajes (de televisión, de cómics, ídolos...) empezaron a dar mayor paso a los monstruos, fantasmas, brujas, demonios...que hoy día conocemos. Incluso personajes de la cultura (políticos, por ejemplo).

En la actualidad, una fiesta que se concebió prácticamente en el seno de los más pequeños, ha hecho que se practiquen desfiles de todas las edades en todo el mundo. Antes, eran los niños los protagonistas de esta fiesta; ahora, no existe un perfil comprendido en una edad, pues hasta los propios padres se disfrazan para ir a pedir dulces con sus hijos casa por casa. Quizás, esto, en parte, se deba a la desconfianza que se tiene a los desconocidos, después de una serie de historias (sin saber hasta qué punto son fidedignas o no) de manzanas con cuchillas y caramelos envenenados que han dotado a la fiesta de más temor aún (si cabe). 

El caso es que, al final, esta festividad es la manifestación personificada de los terrores humanos, es la capacidad de ser alguien que no eres y/o quien te gustaría ser, un modo de "hacer frente" a esos miedos que tanto nos atormentan y que se encuentran en los rincones más recónditos de nuestra mente, que nos acechan y están esperando a liberarse en una noche como esta burlándonos de ellos. Cuidado lectores, que esta noche, vuestros peores pesadillas podrían hacerse realidad muahahahaha.

¡Feliz Halloween!.

jueves, 8 de octubre de 2015

"The Pyramid"

Con el fin de estrenar otra sección más del blog, he decidido hablaros de una película que vi hará unas tres semanas aproximadamente y que me dejó con "buen sabor de boca": "The Pyramid" (La pirámide).

Se trata de un filme estrenado el año pasado, en 2014, hace ya casi un año, concretamente el día 5 de diciembre. Aunque la crítica más bien la tachó de "repetitiva" "poco original" y con situaciones "forzadas o inverosímiles" (sin entrar en la crítica que hicieron al propio reparto) para mí ha sido una buena película (no de diez, desde luego) que me ha servido de entretenimiento una noche en la que tenía ganas de evadirme un tanto de la vida rutinaria y meterme en la "piel" de los protagonistas o al menos ser un observador de lo que les ocurre en un buen marco como este. Antes de empezar deciros que, al igual que con la serie "Revenge", nadie me recomendó verla. Mi interés por ella surgió de ver un tráiler orientado al alquiler (previo pago) en la sección de Videoclub de mi operador y decidí aventurarme (y no salí escaldado, que conste). Aunque no dispongo de los conocimientos de un crítico experimentado (puesto que no lo soy), haré un análisis más bien normalito, y luego ya cada uno que se guarde lo que considere, decida aventurarse como yo o no hacerlo, aunque creo que nunca se pierde nada si la ves en casa o con amigos, salvo tiempo, en el caso de que no te agrade.

Ya de entrada nos sitúa en pleno Egipto, una expedición financiada de por medio y una pirámide que se ha descubierto recientemente (el contexto temporal en el que se desarrollan los hechos coincide con el año de estreno, el 2014) que cuenta con una peculiaridad, cuanto menos, intrigante: no tiene cuatro caras, sino tres, de manera que, en lugar de ser una pirámide cuadrangular (un cuadrado como base), tiene un triángulo de base, por lo que se trata de una pirámide triangular (ya de primeras saben captar la atención del espectador). Para una persona de a pie con ciertos conocimientos del mundo egipcio se sabe que hay pocas excepciones en cuanto a la construcción de pirámides (la única que se me viene a la cabeza inmediatamente es la pirámide escalonada de Saqqara) por lo que han sabido cómo empezar a suscitar el interés por continuar con la historia desde el punto de vista de nosotros como observadores.

Pirámide de Saqqara, la más antigua y excepcional en su especie
Pues bien, el famoso equipo la desentierra y, tratando de encontrar un posible acceso a la misma, caen en una antigua trampa egipcia que consiste en meter cierto componente tóxico a modo de gas que sale disparado a presión al exterior una vez se intenta acceder. En la película se ve que los efectos de éste eran convulsiones aunque en otras parecidas del género actuaba a modo de potente ácido que quemaba la piel (desconozco si están basadas en trampas reales o son pura invención hollywoodense, pues lo he visto en varias) y es aquí cuando imagino que, como en muchas otras ocasiones, la curiosidad humana (como yo siempre he dicho) es un combustible de lo más potente por lo que, a la par que los "protas" piensas "y ¿por qué no seguir con la expedición, a ver qué ocurre?". La primera traba surge a los pocos minutos de la película, cuando les ordenan abandonar el lugar, lo que motiva aún más a nuestras "estrellas del momento" a quedarse, en contra de todo pronóstico. Aunque muchos ya pensaréis "esta es la típica historia en la que ahora entran a la pirámide y no sale ninguno o sólo unos pocos vivos de milagro" pues, nos vuelve a sorprender y quien entra de primeras a la antigua construcción es un pequeño compañero robótico con un equipamiento propio de la NASA (nada más y nada menos). Los protagonistas explican (de forma indirecta, claro) que allá abajo debe de haber unos niveles de oxígeno bajos e incluso creo que llegan a hablar de altos niveles de radiación (por la cantidad de tiempo que permanece cerrado). Entra el robot (muy gracioso, por cierto, y me recuerda un poco a Wall-E) y llega un momento en el que "algo" lo ataca dejando sin imagen al equipo, que está en el exterior (seguro que son ratas, como se creen).

¿No es demasiado grande para ser una rata?
He aquí la excusa perfecta para que se adentren ellos mismos, empujados por el "encargado" del material del robot (muy caro, como es de esperar). Sólo entran y, tras varios minutos, se dan cuenta de que están "perdidos". Los largos pasillos y cruces del interior, diseñados (y esto sí que forma parte de la realidad) para seguir perpetuando el descanso eterno de sus faraones hacen para aquel que no ha estado jamás en ellos le resulte complicadísimo (si no imposible) orientarse de algún modo. Al rato encuentran (milagrosamente) a nuestro mecanizado amiguito (destrozado por lo que quiera que le haya atacado) y, piensan "ya que estamos aquí...". Continúan su exploración hasta llegar a una cámara cerrada que, para su sorpresa, se derrumba bajo sus propios pies, adentrando a un nivel inferior a (ya en este punto de la película) nuestros compañeros de aventuras. Uno de ellos queda atrapado con escombros y, ante la excusa de "vamos a buscar ayuda, quédate aquí solo" siguen adentrándose aún más "buscando una salida".

A lo largo del camino empiezan a sufrir ataques de ese mismo algo que atacó a nuestro Wall-E real, y se descubre el misterio, aunque surgen otros cuantos que te mantienen atento a lo que sigue. Ya tirando hacia el final descubres la relación que tiene todo con la mitología egipcia (tranquilos, que si queréis verla no os lo destriparé) y fue ahí, donde verdaderamente me hizo reflexionar.

Si os animáis llegaréis a atar más cabos que si os quedáis en esta simple entrada y en mi reflexión. En mi caso hizo que me replanteara el por qué de las creencias (no en general, que ese es otro tema) politeistas (en varios dioses). Creo que como todo, tendría su razón, y quizás los egipcios pensasen "¿para qué tener un Dios que controle todo pudiendo tener uno para cada cosa?" y algo así pensarían los griegos y romanos después de ellos. La primera característica que les diferencia de los últimos es que eran dioses mitad humanos mitad animales, lo que les dota, en primer lugar, de esa combinación entre lo más racional y lo más instintivo, algo "supremo" con respecto al resto de deidades de otras culturas.

No obstante, para alguien como yo que se cree que las cosas no ocurren porque sí, me empiezo a replantear si verdaderamente esa creencia tendría algún tipo de base "real" (ver la película y lo entenderéis). Quizás no algo tan fantástico como lo que se podría creer de primeras (ver un hombre con cabeza de halcón), pero sí algo que les motivase a tener más de un Dios, y, lo más importante, que les dotase a cada uno de su propia identidad (el Dios Toth con cabeza de ibis el encargado de la música, los hechizos, las ciencias...; el dios Ra con cabeza de halcón la deidad vinculada al Sol; Anubis, mitad hombre mitad chacal asociado a la protección de los muertos...).


También creo que está estrechamente relacionado con la visión que tenían de la muerte (en la producción se hace referencia), que lo veían como un viaje, facilitando al difunto todo tipo de objetos, artefactos, alimentos....que hiciesen de su viaje una travesía confortable y, en última instancia, el juicio con la balanza en la que se colocaba, a un lado, la pluma de Maat (la verdad y la justicia) y al otro, el corazón del fallecido (escena del juicio de Osiris de "El libro de los muertos"), y pobre para aquel que su corazón pesase menos, ya que era devorado por una bestia, Ammyt, que surgía de la mezcla de varias partes de varios animales y sólo su aspecto es aterrador.

De izda a dcha: primera, el difunto acompañado por Anubis; a continuación, Anubis, la balanza con el corazón a la izda y la pluma a la derecha y la bestia Ammyt, esperando; por último, el fallecido entre Toth y Horus frente a Osiris (sentado).

Ammyt, la famosa devoradora de corazones
Además me ha hecho darme cuenta de que al final siempre reside esa esencia de moralidad, algo que, a pesar de la evolución de las culturas y por ende, los dioses, ha perdurado en el tiempo con el fin de "mantener en el buen camino al individuo si no quiere consecuencias nefastas en el plano no terrenal" una "elección" (aunque en cierta forma también resulta imposición, pues si no sigues el "buen camino" no sólo se te castiga sino también se te priva de todo lo bueno de esa vida) que se encuentra motivada por el miedo al castigo, evitando el fatídico destino y accediendo a la vida eterna por la puerta grande (y nunca mejor dicho). Ahí os dejo con ello.

Gracias y ¡hasta la próxima!. 

martes, 29 de septiembre de 2015

"Revenge"

Hola a tod@s.

En la entrada de hoy os hablaré de una de mis series favoritas: "Revenge".




"Revenge" no es una serie cualquiera. Sin duda, una de las cosas que me atrajo de ella es la buena capacidad para combinar acción, amor, traición, intriga, celos, secretos y humor a partes casi iguales. Se trata de una producción de la cadena americana ABC de género dramático (aunque como ya he dicho tiene de todo), productora de otros títulos de series conocidas como "Castle", "Once upon a time", "Lost", "How to get away with murder"..., de manera que ya de entrada nos "asegura", en cierto modo, la buena calidad de la misma. No comencé a verla por recomendación de nadie, si no por simple "curiosidad" propia y el resultado han sido cuatro grandes años de entretenimiento, varias enseñanzas y como consecuencia, uno de los primeros puestos en mi ranking de series.


El episodio piloto comienza con una gran frase de Confucio ("antes de embarcarte en un viaje de venganza, cava dos tumbas"), y nos sitúa directamente en "Los Hamptons" (Nueva York), lugar de veraneo de la gente adinerada, la sociedad de "alto standing", en un escenario abrupto en el que no conocemos de nada a los personajes, y, tras pocos minutos de diálogos e incomprensión por parte del espectador, se producen varios tiros y una muerte. Poco después nos lleva de vuelta al pasado, situándonos en un punto bastante posterior a donde comienza la serie, el verdadero principio, presentándonos a cada personaje e incluso permitiéndonos el lujo de poder diferenciar a héroes de villanos desde un primer momento. La historia nos habla de Amanda Clarke, una joven a quien le arrebataron la vida que estaba destinada a vivir en "Los Hamptons" junto con su padre, David Clarke, internándola en un centro para menores y culpando a su padre de terrorismo, y haciendo a éste responsable del atentado en un avión comercial, el 197, (nada más lejos de la realidad), cuando lo cierto es que fue utilizado como cabeza de turco y posteriormente asesinado en la cárcel cuando cumplía condena. La masacre en realidad fue llevado a cabo por Conrad Grayson, patriarca de la familia Grayson, una familia de categoría muy alta (viven en una mansión que se conoce por la zona con el mismo nombre de la familia que habita en ella) y que causa temor y a la vez respeto entre la sociedad de ricos que tienen por costumbre veranear por allí. Desde este momento, dicha familia se convierte en el objetivo principal de Amanda, que busca "justicia" al más puro estilo de "El conde de Montecristo", de Alejandro Dumas, novela en la que se basa la serie. Pero claro, si los Grayson son tan poderosos, produjeron dicho atentado y culparon y asesinaron a David Clarke e internaron a por aquel entonces aquella inocente Amanda... ¿no teme ella por su vida a la hora de ir a por esta familia de villanos?.

La respuesta es no, dado que cuenta con su mejor baza: ha cambiado su identidad por la de Emily Thorne para evitar ser reconocida y así poder limpiar el nombre de su padre sin dejar huellas. El único legado con el que cuenta Amanda/Emily de su padre son unos diarios en los que relata con detalle quiénes son todos aquellos involucrados en la masacre (aparte de los Grayson) que sufrirán la ira de esta mujer a la que una vez arruinaron la vida, especialmente Victoria Grayson, la matriarca, que tuvo un romance con su padre y que fue clave a la hora de culparle y acabar con él. La puesta en escena de ambas a la vez se considera un auténtico "duelo de titanes" en las que los cuchillos (en el sentido metafórico de la palabra) vuelan entre las dos y no hay "quién" o "qué" se interponga en su eterna rivalidad. Además, Amanda/Emily tendrá que reencontrarse con viejos amigos de la infancia, como los Porter (padre y dos hijos) siendo uno de ellos, Jack, su "amor" de la infancia, o Nolan Ross, antiguo amigo y socio de David y un gran aliado para Amanda/Emily a lo largo de toda la producción. 

Te mantiene enganchado de principio a final de cada episodio. Con un total de 4 temporadas (primera muy adictiva, segunda con una mitad un tanto liosa y con la otra mitad junto con la tercera y la cuarta brutales) cuenta con un total de 89 episodios (22+22+22+23). Este viaje se convierte en una gran lección, tanto para la protagonista como para nosotros, los espectadores, de "búsqueda de identidad". Por si esto fuera poco, a pesar de llevar como título (revenge = venganza) y como bandera la venganza, hace descubrir que más que un camino de "recompensa final y conciencia tranquila" acaba teniendo más pérdidas que ganancias. Como seguidor te hace valorar el amor de la familia gracias a su ausencia en la serie (en el caso de Amanda/Emily) y presencia deformada (los Grayson), desarrollando una gran empatía por la protagonista (sin mencionar las reflexiones que hace a modo de apertura y cierre de cada capítulo) y apreciar en tu día a día el valor y sentido de las relaciones amorosas, de amistad, de lealtad... y que en la trama tienen tanto peso, determinando el futuro de cada personaje, tensando en algunas ocasiones el hilo que separa la vida de la muerte. Como no podía ser de otra manera y en una serie como esta, se observa una gran e interesante evolución de los personajes conforme van experimentando situaciones, todo ello en un marco de poder a través del dinero e intereses personales a cualquier precio (y nunca mejor dicho) y en el que nunca terminas de conocerles del todo o saber hasta qué punto son capaces de llegar cada uno de ellos, sorprendiendo en numerosas ocasiones. Sin duda alguna una gran apuesta para entretenerse en cualquier época del año por lo que la recomiendo encarecidamente. Si habéis leído esta entrada y el resumen os ha gustado, os animo que la empecéis a ver o al menos darle una oportunidad. Probablemente me deis las gracias.

¡Un saludo y gracias por vuestro tiempo!.

lunes, 14 de septiembre de 2015

¿Qué es Educación?

Hola a todos.

Para el día de hoy he decidido inagurar un apartado (dentro del blog, conocido como "etiqueta") que muy probablemente clasificará todas aquellas entradas que conciernen a este tema de forma directa o indirecta: la Educación.




Creo que muchos de nosotros alguna vez nos hemos hecho esta pregunta. De ese gigantesco número de personas aseguro que por lo menos más de la mitad no sabe (o cree saber equivocándose) lo que es. La mayoría probablemente tenéis la falsa idea de conocer el término en profundidad. Me atrevo a decir que algunos padres la conciben en su versión más simplista, calificándola de buena o mala tomando como únicos parámetros el tema del libro por el que van sus hijos, el número de páginas o ejercicios que se hacen por día, las notas que se sacan en los exámenes... llegando mucho más allá y evaluando nuestra acción docente y por ende, nuestra "calidad" como profesores. Por otro lado, los niños, textualmente lo conciben como "una cárcel en la que tienes que estar siempre haciendo ejercicios, copiando y estudiando cosas que nos obligan" (palabras textuales de un alumno). A ninguno de estos colectivos les culpo pues ya sea por un sistema educativo ineficaz, un mal desempeño de la profesión o la suma de ambas es lo que ha podido desembocar en este tipo de respuestas. Pues bien, con todos mis respetos hacia vosotros os voy a decir que NO sabéis lo que implica el concepto, y os voy a explicar por qué: en primer lugar ni yo mismo como graduado en Magisterio sabría daros la definición universal de lo que es Educación, ni siquiera la más completa, pero de lo que estoy seguro es que podré construir gracias a mi formación y experiencia una aproximación bastante buena de lo que verdaderamente representa educar y/o acogerme a alguna que se acerque lo bastante. Quiero dejaros claro desde un primer momento que soy consciente de que todavía me queda muchísimo camino por recorrer en la enseñanza pero mis experiencias desde dentro pueden esclarecer mucho las ideas preconcebidas y probablemente erróneas que tengáis sobre ello así que, sin más dilación, ¡vamos a ello!.

Atendiendo a la etimología de la propia palabra "Educar" proviene del término en latín "educare" y tiene dos posibles acepciones que atañen a esta entrada: el primer significado hace referencia a otros verbos sinónimos como "dirigir, encaminar, doctrinar". En el caso del segundo, se trata de "desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o joven". Aunque esto no es especialmente determinante, nos indica el "seno" en el que fue concebida, y ya de entrada, no va siendo malo. No obstante, decir esto sólo haría que nos quedáramos bastantes "cojos" en el asunto, de manera que vamos a añadir más.

En referencia a lo que he dicho más arriba sobre los colectivos, me gustaría esclarecer que "Educar" no sólo es una actividad, sino un conjunto de ellas que conforman un proceso. En ese proceso, intervienen varios elementos indispensables y siempre presentes con un papel bien definido y unas funciones acorde a su desempeño: el profesor, el alumno, el contexto educativo, los materiales/herramientas, y la familia.


  • El profesor o docente: agente educativo encargado de guiar al alumno en el proceso de enseñanza aprendizaje. Antiguamente se nos asociaba con una autoridad del conocimiento, y, aunque esta es una habilidad muy importante para nosotros, no es la única. No basta con saber, sino que también es importante saber hacer y querer saber hacer. El docente, por tanto, observa a su alumno, le enseña a la vez que aprende de él y adapta, modifica, reestructura la metodología y los contenidos de cara a que el propio proceso educativo sea eficaz. También crea un ambiente propicio para que el propio proceso y todas las etapas que tienen que ver con él funcionen. En cierto modo se nos podría concebir como "científicos educativos" que siguen el método científico, aunque no de forma tan pautada y rígida como puede ser éste. También se nos puede considerar artistas moldeando arcilla (entiéndase la metáfora) aunque siempre partiendo desde el principio. Un profesor NO puede (o al menos NO debe) utilizar un mismo método año tras año con todos sus alumnos. Como mínimo puede ser un método con las mismas bases pero diferentes matices para cada uno de ellos. Nunca dejamos de formarnos por lo tanto, nos reciclamos y reinventamos constantemente (o es lo que se debería de hacer).
  • El alumno o discente: principal receptor y figura entorno a la que gira el aprendizaje, y en términos globales, la educación. También interviene en la enseñanza de cara al docente (como he dicho arriba). Indispensable que (propiciado por el docente) sienta ganas de aprender, investigar, indagar, profundizar, dejarse guiar.... compartiendo logros con el maestro y aprendiendo de los errores. También es necesario que vaya adquiriendo madurez con el paso del tiempo y todo lo que ello implica (que se reinvente, perfeccione sus técnicas de estudio, de aprendizaje...) con la ayuda del docente. Motivación, buen autoconcepto y autoestima son ingredientes indispensables para que el propio proceso funcione, o de lo contrario, podría verse alterado negativamente. La relación entre ambos ha de ser estrecha sin sobrepasar los límites máximos de cada papel.
  • Contexto educativo: claramente ha de ser propicio. El docente es gran responsable de él pero el alumno también influye en él. Ambos salen beneficiados del mismo, aunque el alumno más que el propio profesor, por lo general. También forman parte de este contexto otros organismos (como el A.M.P.A. o el consejo escolar, por ejemplo). El contexto educativo puede influenciar en el contexto externo y viceversa (ha habido casos en los que gracias a las labores del centro se ha podido cambiar drásticamente el contexto externo que le rodeaba).
  • Materiales/herramientas (contenidos): de aprendizaje, didáctica, encaminadas a favorecer el proceso educativo en general y el de enseñanza-aprendizaje, en particular de los contenidos. Son UN MEDIO, NO UN FIN. Hago clara alusión al libro de texto como parámetro de evaluación que he mencionado con anterioridad: es sólo una herramienta más, no un eje. Se podría enseñar perfectamente sin libro de texto pues la calidad del aprendizaje no es directamente proporcional al número de páginas estudiadas, ejercicios hechos, temas dados en menor tiempo.... . Los contenidos son el objeto de enseñanza. Pueden ser de tres tipos: conceptuales, procedimentales y actitudinales. No sólo son los propios a las materias, sino que pueden ser contenidos los valores (desde mi punto de vista mucho más importantes). Los deberes (sí, esos tan criticados) también tienen su lugar en este esquema. Aunque no lo voy a añadir quiero dejar claro que se ubicarían entre "Profesores" y "Padres", pues sirven de "puente" entre la familia y la escuela.
  • La familia: otro de los principales pilares, junto con el docente y el discente. Forman una figura activa en la educación. Son responsables y agentes directos dentro de la educación que se lleva en el hogar y que es complementaria a la se imparte en los centros. Han de implicarse en el aprendizaje de sus hijos (aunque tampoco en exceso, pidiendo reunirse todos los días) de manera regular, reuniéndose con los profesores/tutores con el fin de compartir datos/características del niño, llevar un seguimiento de su avance en TODOS los niveles (no sólo en el académico, como se suele hacer) pues su factor común es el niño/a. Lo más inteligente es tener una relación estrecha y permanente y aunar fuerzas para el fin común.

Todos conforman una gran red, que, esquemáticamente, podría quedar de la siguiente manera: 





"Se trata de un proceso comunicativo relacional y la propia comunicación no juega un papel secundario al mismo, sino que se encuentra como parte integrante de él. Existe un equilibrio entre los tres elementos claves, y es bidireccional. Es también un sistema interconectado y proyectivo (se deja influenciar e influye en el propio ambiente o sociedad) que permite el desarrollo de capacidades específicas dentro de un proceso de individualización a la par que ayuda a desarrollar la capacidad de adaptación, integración y participación en la sociedad en la que se habita, con una clara intencionalidad" (El concepto de Educación, Alonso Marañón, Pedro M.)

En definitiva, "Educación" significa muchas cosas, y este esquema seguramente no recoja todos los elementos que intervienen en este proceso. En cambio, espero que esto os sirva a algunos para acercaros un poco más a lo que en realidad significa, y terminar así con las visiones más tradicionales de "el profesor enseña y el alumno aprende".

Ya para finalizar, mi propia definición de Educación: "proceso gradual y bidireccional, compuesto por una serie de elementos estrechamente relacionados entre sí y orientados al crecimiento personal, intelectual y emocional del niño, fundamentalmente". 

sábado, 1 de agosto de 2015

Sobre este blog


Hola a todos.

Hace algunos días, una gran amiga y escritora de blog, Cristina, cumplió 3 años con su blog. Siempre que he tenido ocasión y/o curiosidad me he pasado a ver qué entradas tenía. Esta semana, con motivo de alguna de sus entradas, acabé entrando y leyendo unas cuantas. Al cabo de un rato me puse a pensar en lo bien que se debía de sentir al ver que tras todo ese tiempo había conseguido "construir" esa gran estructura de la que dispone ese espacio suyo. No sólo consiste en una serie de entradas inconexas sin más, sino en un conjunto de vivencias, opiniones, experiencias... enlazadas entre sí y que consiguen reflejar el trasfondo emocional que todas ellas poseen. Además de eso, también disponía de un considerable número de lectores. Yo quería también eso.

Varios días más tarde acordamos quedar para vernos todos, los cinco, para tomar algo y desearle a ella especialmente unas buenas vacaciones. Mientras hacíamos algo de tiempo esperando a las que faltaban estuvimos hablando de todo un poco, y al salir el tema del blog le expresé esto que os cuento. Ella, junto con otra amiga, Ana, me animaron a retomarlo y a coger como costumbre "escribir" por aquí, al menos si no todas las semanas, con cierta regularidad. Tras haberlo consultado con la almohada he decidido hacerlas caso e ir publicando reflexiones que me parezcan interesantes y que susciten en "ese público en potencia", como mínimo, cuestionarse aquello de lo que hablo y, por supuesto, reflexionar (de ahí también el nombre del blog).

En relación a la temática que abordaré (y a pesar de que he dado las ideas generales en la descripción del blog) no me centraré en nada en concreto, sino que hablaré de varias cosas a la vez y os explico por qué: en un primer lugar decidí orientarlo de manera exclusiva a la Educación; en cambio, pensé que el mero hecho de que fuese un blog de reflexiones educativas quizás restase interés por parte de la gente y uno de mis objetivos personales (dejando el blog a un lado) es el de hacerme llegar a todo el mundo que sea posible a rasgos generales y hacer llegar en concreto la Educación a rasgos específicos. También creo que una diversidad de contenidos enriquece al blog, lo hace más completo y evita un futuro "estacamiento" de cuestiones. Mi compromiso es el siguiente: intentaré subir una entrada semanal sobre algo (quizás cuando tenga tiempo y ganas más de una) de manera que nunca se quede "muerto" por largos periodos.

Sin más sólo deciros también que, en aras de ayudarme a conseguir ese objetivo (en gran medida personal) del que os he hablado es que compartáis la dirección, hagáis comentarios sobre las reflexiones, expreséis vuestro punto de vista y contribuyáis a ello.

Gracias por haberme dedicado estos minutos. Invito a todo el que quiera a que me acompañe (de forma virtual, claro) en el emprendimiento que estoy dispuesto a llevar a cabo nuevamente y que espero que disponga de mucha más constancia que las anteriores. Bienvenidos a mi espacio, bienvenidos a mi blog y bienvenidos al "Rincón de la Reflexión".


Un saludo.